CALENDARIO
—Señor, ¿y usted no ha pensado en escribir un libro? Me lo preguntó hace unos días la psicóloga. Le dije que no me sentía capaz. Le hablé de mi profesor de escritura. Dice que las historias nacen del conflicto, del dolor, de aquello que uno no consigue callar. Que nadie escribe una buena historia sobre la felicidad. No es la primera persona que me pregunta por un libro. Hace poco, una amiga del mar me preguntó dos o tres veces cuándo iba a escribirlo. Un amigo de toda la vida me escribe de vez en cuando para preguntarme si tengo otra historia para publicar en la revista de la facultad donde trabaja. A veces me manda un mensaje antes de que haya terminado la anterior. Durante años tuve cosas que contar. Escribí sobre ausencias, habitaciones donde nadie encendía la luz, teléfonos que dejaba sobre la mesa esperando una llamada. A veces me quedaba frente a la pantalla esperando una videollamada que no llegaba. Al apagarse, solo quedaba mi reflejo. Escribí en aeropuertos, en trenes, en rest...