ARENA EN LOS ZAPATOS
Mientras me contaba los días que estaría en Lima, mencionó que TikTok llevaba un tiempo mostrándole videos de la Huacachina. —Quiero conocer el desierto. Nunca se me habría ocurrido ir por mi cuenta. Mucho menos apuntarme a uno de esos tours que salen de Lima de madrugada, recorren Paracas, Ica y Huacachina en un día y te devuelven a casa cuando ya estás demasiado cansado. Pero le escribí a Gael, un amigo del colegio, a quien suelo preguntarle cosas porque tengo la impresión de que siempre conoce a alguien que conoce a alguien. Me mandó varias opciones. Una proponía recogerte en tu casa a las cuatro de la mañana y dejarte de vuelta cerca de medianoche. Incluía desayuno, las Islas Ballestas, almuerzo, una visita a una destilería, los buggies, sandboard y un picnic al atardecer en medio del desierto. Lo tomé. Más por darle gusto que por otra cosa. Natalia aterrizó en Lima cerca de las once de la noche, cansada. La acompañé a comer algo rápido porque al día siguiente tenía que ir temprano...